Actividad

Arquidiócesis de Tegucigalpa celebra el Congreso de las Familias 2026 bajo el lema «Familia, vocación y misión»

Durante tres jornadas, la comunidad arquidiocesana tuvo la oportunidad de profundizar en la vocación de la familia cristiana y en su misión dentro de la Iglesia y de la sociedad, a través de conferencias, testimonios vocacionales, animación musical y momentos de oración.
El Congreso buscó poner en el centro la realidad de la familia como espacio privilegiado de amor, crecimiento humano y fe, así como su papel fundamental en la transmisión de valores y en la construcción de una sociedad más fraterna.
Tres jornadas de formación y testimonio
La primera jornada, el martes 18 de agosto, contó con la animación musical de Andrés Ferrera y la participación del psicólogo Lic. Israel Irías, quien abordó temas relacionados con la realidad humana y familiar desde su experiencia profesional y pastoral. La jornada continuó con los testimonios vocacionales de los sacerdotes padre Rigoberto Velásquez y padre Cecilio Rivera, quienes compartieron su experiencia de respuesta a la llamada de Dios al ministerio sacerdotal.
El miércoles 19 de agosto, el Congreso continuó con la participación del Lic. Daniel Eduardo Brenes Valenzuela, pedagogo y docente universitario, quien ofreció una reflexión desde el ámbito educativo. La jornada incluyó también testimonios sobre la vocación matrimonial, a cargo del matrimonio Laura y Carlos Varela, y la participación de Oswaldo López, predicador católico, músico, escritor y conferencista internacional.
La tercera jornada, el jueves 20 de agosto, estuvo marcada por la participación de S.E. Mons. José Vicente Nácher Tatay, CM, VI Arzobispo de Tegucigalpa, quien ofreció la reflexión central de esta jornada. La noche contó además con la animación musical del artista hondureño Polache, el testimonio vocacional del seminarista Juan Ángel López y concluyó con un momento de adoración y bendición con el Santísimo Sacramento.
Una mirada integral a la vocación familiar
Entre los expositores destacó Mons. José Vicente Nácher Tatay, CM, religioso de la Congregación de la Misión, sacerdote con una amplia trayectoria pastoral en Honduras. Originario de Valencia, España, es Licenciado en Sociología y Licenciado en Teología. A lo largo de su ministerio ha desarrollado diversas responsabilidades pastorales, entre ellas su servicio en la Diócesis de San Pedro Sula y en la Mosquitia, además de su labor como Superior Regional en Honduras de la Congregación de la Misión. Desde 2026 sirve como VI Arzobispo de la Arquidiócesis de Tegucigalpa.
También participó el Lic. Israel Irías, profesional de la Psicología con una amplia experiencia en el trabajo social, especialmente con jóvenes y grupos en situación de vulnerabilidad. Su trayectoria incluye labores de acompañamiento familiar, prevención de la violencia juvenil y diversos proyectos de servicio comunitario.
El ámbito educativo estuvo representado por el Lic. Daniel Eduardo Brenes Valenzuela, Licenciado en Pedagogía y Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Cuenta con experiencia de más de una década en educación superior y actualmente desarrolla su labor docente en la Universidad Católica de Honduras. En 2025 recibió el Premio San Óscar Romero de UNICAH, en reconocimiento a su compromiso con la justicia y el servicio social.
La familia como vocación y misión
El Congreso de las Familias 2026 permitió así contemplar la vocación familiar desde distintas perspectivas: psicológica, educativa, matrimonial, sacerdotal y espiritual. Los testimonios ofrecidos durante estos días pusieron de manifiesto que toda vocación cristiana nace de una llamada de Dios y encuentra su plenitud en la entrega y en el servicio a los demás.
Bajo el lema «Familia, vocación y misión», la Arquidiócesis de Tegucigalpa quiso recordar que la familia no es solamente destinataria de la acción evangelizadora de la Iglesia, sino también protagonista de la misión evangelizadora, llamada a ser testimonio del amor de Dios en medio de la sociedad.
El encuentro concluyó invitando a las familias a renovar su compromiso con la vida cristiana, el acompañamiento mutuo y la transmisión de la fe, confiando sus hogares a la protección de Dios y de la Virgen de Suyapa, Patrona de Honduras.
Con iniciativas como este Congreso, la Iglesia en Honduras continúa promoviendo espacios de encuentro, formación y acompañamiento para las familias, reconociendo en ellas uno de los principales ámbitos donde se cultivan la fe, la esperanza, el amor y la vocación al servicio.





















