Novena a la Virgen

Basílica de Nuestra Señora de Suyapa

Oración a Santa María de Suyapa

“Oh Dios, Padre de misericordia, cuyo Hijo, clavado en la cruz, proclamó como Madre nuestra a Santa María Virgen; Concede a este pueblo que la invoca como Madre y Reina, seguir fielmente a Cristo para alcanzar la plenitud de la gloria, que ya contemplamos con gozo en Nuestra Señora de Suyapa. Por Nuestro Señor Jesucristo”


Amén.

Imagen de la Virgen de Suyapa Patrona de Honduras

Presentación

Celebramos el 278 aniversario del hallazgo de la Sagrada Imagen de la Virgen de Suyapa, y lo hacemos en un contexto eclesial especifico, la celebración del Año Jubilar, convocado por el Papa Francisco y con el lema “Peregrinos de esperanza”, con razón, todo lo que se vivirá en la vida de la Iglesia tendrá este tinte celebrativo en donde meditaremos a la Santísima virgen María como portadora de esperanza, en efecto, dentro de la Sagrada Escritura no existe otro personaje que simbolice tan perfectamente la esperanza como lo es María Santísima, ella espera con paciencia la llegada de su hijo portándolo como un verdadero tabernáculo en su seno durante nueve meses, ella es el modelo de la Iglesia que suplica con esperanza la venida del Espíritu Santo, ella es quien en medio de los avatares de la historia nos alienta a vivir con esperanza nuestra fe. Pidamos en oración que esta Novena ante todo traiga paz y esperanza para todos aquellos hijos de María que peregrina año con año a la casa de la morenita de Suyapa.

 

“Con Santa María de Suyapa peregrinos de la Esperanza” con este lema grabado en el corazón y en la mente de cada peregrino, deseamos que esta novena sea de abundantes frutos espirituales, sabiendo que nuestra Madre de Suyapa nos acompaña en nuestro caminar.


✝ Monseñor José Vicente Nácher Tatay CM

Arzobispo de Tegucigalpa

Oraciones Iniciales

✝En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Acto de Contrición

«Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, creador y redentor mío, por ser Tú quien eres, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Propongo enmendarme y confesarme a su tiempo y ofrezco cuanto realice en satisfacción de mis pecados, y confío por tu bondad y misericordia infinita, que me perdonarás y me darás gracia para nunca más pecar. Así lo espero por intercesión de mi Madre, nuestra Señora la Virgen de Suyapa. Amén».


Oración preparatoria


Morenita de Suyapa, Reina de Honduras: me postro delante de ti y te venero. Con esta dulce advocación te invoco: Virgen de Suyapa. Tan chiquita, pero tan milagrosa. Tan pequeña que cabes en la palma de mi mano, porque Dios escogió a lo pequeño para avergonzar a lo grande, y a lo humilde para avergonzar a lo soberbio. Fuiste encontrada por un humilde labrador, que dormía bajo las estrellas.


En su lecho de tierra apareciste, y sin saber quién eras te lanzó lejos. Pero tu corazón inmaculado cubre de amor a tus hijos, y el humilde labriego comprendió que tú eras una visitación de Dios, y postrado ante ti, te veneró.


Siendo Reina del Cielo decidiste vivir con nosotros, y te hiciste catracha y trigueña, formando parte de la cultura hondureña.


Guíanos por el camino de la reconciliación, condúcenos a Jesús, el santo fruto de tu vientre, cúbrenos con tu manto de amor. Te lo pedimos en el nombre del Padre que te escogió, del Hijo que de ti nació, y del Espíritu Santo que te cubrió.


Amén.

Reflexiones para cada día

  • Primer día

    «¡No temas, María, porque Dios te ha mirado favorablemente! Concebirás y darás a luz un hijo, al que le pondrás el nombre de “Jesús”».


    María está en oración, cuando el arcángel Gabriel viene a traerle el anuncio a Nazaret. Su “he aquí”, pequeño e inmenso, que en ese momento hace saltar de alegría a toda la creación, ha estado precedido en la historia de la salvación de muchos otros “he aquí”, de muchas obediencias confiadas, de muchas disponibilidades a la voluntad de Dios. No hay mejor forma de rezar que ponerse como María en una actitud de apertura, de corazón abierto a Dios: “Señor, lo que Tú quieras, cuando Tú quieras y como Tú quieras”.


    Es decir, el corazón abierto a la voluntad de Dios. Y Dios siempre responde. ¡Cuántos creyentes viven así su oración! Los que son más humildes de corazón, rezan así: con la humildad esencial, digamos así; con humildad sencilla: “Señor, lo que Tú quieras, cuando Tú quieras y como Tú quieras”.


    Peticiones


    Al celebrar este primer día de la novena en honor a nuestra madre la Virgencita de Suyapa, llenos de alegría, oremos, diciendo:


    Que la santa Madre de Dios interceda por nosotros.


    • Señor, haz que recibamos a nuestro Salvador con la misma alegría con que María recibió alegre el anuncio del ángel.
    • Tú que miraste la humillación de tu esclava, acuérdate también de nosotros y socórrenos.
    • Que sepamos conformarnos siempre a tu voluntad como María, la nueva Eva, se sometió siempre a tu palabra.

    "La esperanza no defrauda"


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    «Spes non confundit», «la esperanza no defrauda» (Rm 5,5). Bajo el signo de la esperanza el apóstol Pablo infundía aliento a la comunidad cristiana de Roma. La esperanza también constituye el mensaje central del próximo Jubileo, que según una antigua tradición el Papa convoca cada veinticinco años. Pienso en todos los peregrinos de esperanza que llegarán a Roma para vivir el Año Santo y en cuantos, no pudiendo venir a la ciudad de los apóstoles Pedro y Pablo, lo celebrarán en las Iglesias particulares. Que pueda ser para todos un momento de encuentro vivo y personal con el Señor Jesús, «puerta» de salvación (cf. Jn 10,7.9); con Él, a quien la Iglesia tiene la misión de anunciar siempre, en todas partes y a todos como «nuestra esperanza» (1 Tm 1,1)

  • Segundo día

    San Lucas 1, 39-45.


    ¿Cómo es que viene a mí la madre de mi Señor?


    Rezando con la Iglesia naciente se convierte en Madre de la Iglesia, acompaña a los discípulos en los primeros pasos de la Iglesia en la oración, esperando al Espíritu Santo. En silencio, siempre en silencio. La oración de María es silenciosa. 

    El Evangelio nos cuenta solamente una oración de María: en Caná, cuando pide a su Hijo, para esa pobre gente, que va a quedar mal en la fiesta. Pero, imaginemos: ¡hacer una fiesta de boda y terminarla con leche porque no había vino! ¡Eso es quedar mal! Y Ella, reza y pide al Hijo que resuelva ese problema. La presencia de María es por sí misma oración, y su presencia entre los discípulos en el Cenáculo, esperando el Espíritu Santo, está en oración. Así María da a luz a la Iglesia, es Madre de la Iglesia. El Catecismo explica: «En la fe de su humilde esclava, el don de Dios encuentra la acogida que esperaba desde el comienzo de los tiempos» (CCE, 2617).


    Peticiones


    • Oh Dios, admirable siempre en tus obras, que has querido que la inmaculada Virgen María participara en cuerpo y alma de la gloria de Jesucristo, haz que todos tus hijos deseen esta misma gloria y caminen hacia ella.
    • Tú que nos diste a María por madre, concede, por su mediación, salud a los enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores y a todos abundancia de salud y de paz.
    • Tú que hiciste a María la llena de gracia, concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres.
    • Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor, y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración con María, la madre de Jesús.

    "Razones para la Esperanza"


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    Todos esperan. En el corazón de toda persona anida la esperanza como deseo y expectativa del bien, aun ignorando lo que traerá consigo el mañana. Sin embargo, la imprevisibilidad del futuro hace surgir sentimientos a menudo contrapuestos: de la confianza al temor, de la serenidad al desaliento, de la certeza a la duda. Encontramos con frecuencia personas desanimadas, que miran el futuro con escepticismo y pesimismo, como si nada pudiera ofrecerles felicidad. Que el Jubileo sea para todos ocasión de reavivar la esperanza. La Palabra de Dios nos ayuda a encontrar sus razones. Dejémonos conducir por lo que el apóstol Pablo escribió precisamente a los cristianos de Roma.

  • Tercer día

    San Lucas 2, 6-12.


    El nacimiento del Hijo de Dios.


    María acompaña en oración toda la vida de Jesús, hasta la muerte y la resurrección; y al final continúa, y acompaña los primeros pasos de la Iglesia naciente (cfr. Hch 1,14). María reza con los discípulos que han atravesado el escándalo de la cruz. Reza con Pedro, que ha cedido al miedo y ha llorado por el arrepentimiento. María está ahí, con los discípulos, en medio de los hombres y las mujeres que su Hijo ha llamado a formar su Comunidad. ¡María no hace el sacerdote entre ellos, no! Es la Madre de Jesús que reza con ellos, en comunidad, como una de la comunidad. Reza con ellos y reza por ellos. Y, nuevamente, su oración precede el futuro que está por cumplirse: por obra del Espíritu Santo se ha convertido en Madre de Dios, y por obra del Espíritu Santo, se convierte en Madre de la Iglesia.


    Peticiones


    Aclamemos alegres a Cristo, Hijo de la Virgen María ante cuyo nacimiento los ángeles anunciaron la paz a la tierra, y supliquémosle, diciendo:


    Que tu nacimiento, Señor, traiga la paz a todos los hombres.


    • Tú que con el misterio de tu nacimiento consuelas a la Iglesia, cólmala también de todos tus bienes.
    • Tú que has venido como Pastor supremo y obispo de nuestras vidas, haz que el Papa y todos los obispos sean buenos administradores de la múltiple gracia de Dios.
    • Rey de la eternidad, tú que al nacer quisiste experimentar las limitaciones humanas, sometiéndote a la brevedad de una vida como la nuestra, haz que nosotros seamos partícipes de tu vida eterna.

    “La espera nace del amor”


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    La esperanza efectivamente nace del amor y se funda en el amor que brota del Corazón de Jesús traspasado en la cruz:

    «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida» (Rm 5,10). Y su vida se manifiesta en nuestra vida de fe, que empieza con el Bautismo; se desarrolla en la docilidad a la gracia de Dios y, por tanto, está animada por la esperanza, que se renueva siempre y se hace inquebrantable por la acción del Espíritu Santo.

  • Cuarto día

    San Lucas 2, 22-35


    Lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor.


    En la Virgen María, la natural intuición femenina es exaltada por su singular unión con Dios en la oración. Por esto, leyendo el Evangelio, notamos que algunas veces parece que ella desaparece, para después volver a aflorar en los momentos cruciales: María está abierta a la voz de Dios que guía su corazón, que guía sus pasos allí donde hay necesidad de su presencia. Presencia silenciosa de madre y de discípula. María está presente porque es Madre, pero también está presente porque es la primera discípula, la que ha aprendido mejor las cosas de Jesús. María nunca dice: “Venid, yo resolveré las cosas”. Sino que dice: “Haced lo que Él os diga”, siempre señalando con el dedo a Jesús. Esta actitud es típica del discípulo, y ella es la primera discípula: reza como Madre y reza como discípula.


    Peticiones


    Recurramos a la poderosa intercesión de Santa María de Suyapa quien ha querido quedarse con nuestro pueblo hondureño, pidamos que ella alcance bendiciones de parte de Dios para cada uno de sus fieles devotos, por esto supliquemos diciendo:


    Santa María de Suyapa, intercede por nosotros.


    • Tú que hiciste de María la madre de misericordia, haz que los que viven en peligro o están tentados sientan su protección maternal.
    • Tú que encomendaste a María la misión de madre de familia en el hogar de Jesús y de José, haz que por su intercesión todas las madres fomenten en sus hogares el amor y la santidad.
    • Tú que fortaleciste a María cuando estaba al pie de la cruz y la llenaste de gozo en la resurrección de su Hijo, levanta y robustece la esperanza de los decaídos.
    • (Se agrega una intención en especial)

    “El Espíritu Santo y la Esperanza”


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    En efecto, el Espíritu Santo, con su presencia perenne en el camino de la Iglesia, es quien irradia en los creyentes la luz de la esperanza. Él la mantiene encendida como una llama que nunca se apaga, para dar apoyo y vigor a nuestra vida. La esperanza cristiana, de hecho, no engaña ni defrauda, porque está fundada en la certeza de que nada ni nadie podrá separarnos nunca del amor divino: «¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? [...] Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó. Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor» ( Rm 8,35.37-39)

  • Quinto día

    San Lucas 2, 41-49.


    El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.


    «María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19). Así el evangelista Lucas retrata a la Madre del Señor en el Evangelio de la infancia. Todo lo que pasa a su alrededor termina teniendo un reflejo en lo más profundo de su corazón: los días llenos de alegría, como los momentos más oscuros, cuando también a ella le cuesta comprender por qué camino debe pasar la Redención. Todo termina en su corazón, para que pase la criba de la oración y sea transfigurado por ella. Ya sean los regalos de los Magos, o la huida en Egipto, hasta ese tremendo viernes de pasión: la Madre guarda todo y lo lleva a su diálogo con Dios. Algunos han comparado el corazón de María con una perla de esplendor incomparable, formada y suavizada por la paciente acogida de la voluntad de Dios a través de los misterios de Jesús meditados en la oración.


    Peticiones


    Bendigamos a Cristo, a quien María concibió y dio a luz, y supliquémosle, diciendo:


    Hijo de la Virgen María, escúchanos.


    • Tú que diste a María el gozo de la maternidad, concede a todos los padres y madres de familia poder alegrarse en sus hijos.
    • Rey pacífico, cuyo reino es justicia y paz, haz que busquemos siempre lo que lleve a la paz.
    • Tú que viniste para hacer del género humano el pueblo de Dios, haz que todas las naciones alcancen la concordia mutua y vivan como una sola familia.

    “Paciencia como virtud de la Esperanza”


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    San Pablo es muy realista. Sabe que la vida está hecha de alegrías y dolores, que el amor se pone a prueba cuando aumentan las dificultades y la esperanza parece derrumbarse frente al sufrimiento. Con todo, escribe: «Más aún, nos gloriamos hasta de las mismas tribulaciones, porque sabemos que la tribulación produce la constancia; la constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza» (Rm 5,3-4). Para el Apóstol, la tribulación y el sufrimiento son las condiciones propias de los que anuncian el Evangelio en contextos de incomprensión y de persecución (cf. 2 Co 6,3-10). Pero en tales situaciones, en medio de la oscuridad se percibe una luz; se descubre cómo lo que sostiene la evangelización es la fuerza que brota de la cruz y de la resurrección de Cristo. Y eso lleva a desarrollar una virtud estrechamente relacionada con la esperanza: la paciencia. Estamos acostumbrados a quererlo todo y de inmediato, en un mundo donde la prisa se ha convertido en una constante. Ya no se tiene tiempo para encontrarse, y a menudo incluso en las familias se vuelve difícil reunirse y conversar con tranquilidad. La paciencia ha sido relegada por la prisa, ocasionando un daño grave a las personas.

  • Sexto día

    Isaías 7, 10-17


    Le pondrá por nombre Emmanuel.


    María fue siempre obediente a la voluntad de Dios. No dirigió su vida autónomamente, sino dejó que la voz del Señor orientara su corazón y sus pasos. San Lucas nos lo recuerda cuando dice que la Virgen conservaba en su corazón todo lo que le sucedía, y lo meditaba, llevándolo a su diálogo con Dios, para seguir con fiel obediencia el camino que Él le indicaba. nPor su docilidad al Señor, María estuvo presente en el designio providencial del Padre, y en los momentos culminantes de la vida de su Hijo Jesús: desde el anuncio del ángel hasta el misterio de su muerte y resurrección. Ella también acompañó los primeros pasos de la Iglesia naciente, oraba con los discípulos de su Hijo y oraba por ellos. Y así, como por obra del Espíritu Santo se convirtió en Madre de Dios, también por obra del mismo Espíritu se convirtió en Madre de la Iglesia, a la que sigue acompañando, con su oración y mediación, en su peregrinar hacia la Patria celestial.


    Peticiones


    Elevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María Virgen, y digámosle:


    Que tu santa Madre de Suyapa, Señor, interceda por nosotros.


    • Sol de justicia, a quien María Virgen precedía cual aurora luciente, haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.
    • Palabra eterna del Padre, tú que elegiste a María como arca de tu morada, líbranos de toda ocasión de pecado.
    • Salvador del mundo, que quisiste que tu Madre estuviera junto a tu cruz, por su intercesión concédenos compartir con alegría tus padecimientos.

    “Paz para el mundo”


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    Que el primer signo de esperanza se traduzca en paz para el mundo, el cual vuelve a encontrarse sumergido en la tragedia de la guerra. La humanidad, desmemoriada de los dramas del pasado, está sometida a una prueba nueva y difícil cuando ve a muchas poblaciones oprimidas por la brutalidad de la violencia. ¿Qué más les queda a estos pueblos que no hayan sufrido ya? ¿Cómo es posible que su grito desesperado de auxilio no impulse a los responsables de las Naciones a querer poner fin a los numerosos conflictos regionales, conscientes de las consecuencias que puedan derivarse a nivel mundial? ¿Es demasiado soñar que las armas callen y dejen de causar destrucción y muerte? Dejemos que el Jubileo nos recuerde que los que «trabajan por la paz» podrán ser «llamados hijos de Dios» (Mt 5,9). La exigencia de paz nos interpela a todos y urge que se lleven a cabo proyectos concretos. Que no falte el compromiso de la diplomacia por construir con valentía y creatividad espacios de negociación orientados a una paz duradera.

  • Séptimo día

    San Lucas 2, 22-35


    Una mujer vestida de sol…“Apareció en el cielo un signo grandioso: una mujer vestida del sol, la luna bajo sus pies y, sobre su cabeza, una corona de doce estrellas”


    Ella, pequeña y humilde, ha sido elevada y llevada a la gloria del cielo, mientras que los poderosos del mundo están destinados a quedarse con las manos vacías, La Virgen María anuncia un cambio radical, al hablar con Isabel, mientras lleva a Jesús en su vientre, anticipa lo que dirá su Hijo, cuando proclame bienaventurados a los pobres y a los humildes y haga una advertencia a los ricos y a los que confían en su propia autosuficiencia.


    "La Virgen, por tanto, profetiza: profetiza que no son el poder, el éxito y el dinero, los que prevalecen, sino el servicio, la humildad y el amor. Mirándola en la gloria, comprendemos que el verdadero poder es el servicio y que reinar significa amar. Y que este es el camino al Cielo".


    Peticiones


    Proclamemos las grandezas de Dios Padre todopoderoso, que quiso que todas las generaciones felicitaran a María, la madre de su Hijo, y supliquémosle diciendo:


    Mira a la llena de gracia y escúchanos.


    • Tu que hiciste de María la llena de gracia, concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres.
    • Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor, y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración con María, la madre de Jesús.
    • Tú que coronaste a María como reina del cielo, haz que los difuntos puedan alcanzar con todos los santos la felicidad de tu reino.

    “Mirar al mundo con Esperanza”


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    Mirar el futuro con esperanza también equivale a tener una visión de la vida llena de entusiasmo para compartir con los demás. Sin embargo, debemos constatar con tristeza que en muchas situaciones falta esta perspectiva. La primera consecuencia de ello es la pérdida del deseo de transmitir la vida. A causa de los ritmos frenéticos de la vida, de los temores ante el futuro, de la falta de garantías laborales y tutelas sociales adecuadas, de modelos sociales cuya agenda está dictada por la búsqueda de beneficios más que por el cuidado de las relaciones, se asiste en varios países a una preocupante disminución de la natalidad. Por el contrario, en otros contextos, «culpar al aumento de la población y no al consumismo extremo y selectivo de algunos es un modo de no enfrentar los problemas.


  • Octavo día

    Gálatas 4, 4-7


    Nacido de mujer, Nacido bajo la ley


    “Nacido de mujer” es una expresión bíblica que encontramos en distintos pasajes (Job 14, 1. Sab 7, 3) esto designa la fragilidad de todo ser humano puesto que somos “criaturas de barro”.


    Debemos de comprender que en nuestra vida de creyentes vamos a encontrar distintas adversidades, el cristiano mismo por su estilo de vida ya es una contradicción en el mundo, en muchos lugares donde nos desenvolvemos como el trabajo, el matrimonio o en los centros educativos, encontramos distintas dificultades para vivir nuestra fe, y en muchas ocasiones sentimos que somos hechos de barro, en especial durante momentos de enfermedad o de crisis, sin embargo, Santa María de Suyapa nos invita a ser hombres y mujeres de fe, creyentes que a pesar de ser hechos de arcilla, viven y expresan su fe como si fuésemos hechos de metal.


    Peticiones


    Elevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María Virgen, y digámosle:


    Que tu santa Madre, Señor, interceda por nosotros.


    • Redentor nuestro, tú que hiciste de la Inmaculada Virgen María tabernáculo purísimo de tu presencia y sagrario del Espíritu Santo, haz también de nosotros templos de tu Espíritu.
    • Palabra eterna del Padre, que enseñaste a María a escoger la parte mejor, ayúdanos a imitarla y a buscar el alimento que perdura hasta la vida eterna.
    • Rey de reyes, que elevaste contigo a tu Madre en cuerpo y alma al cielo, haz que aspiremos siempre a los bienes celestiales.

    “Seamos signos de Esperanza”


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    En el Año jubilar estamos llamados a ser signos tangibles de esperanza para tantos hermanos y hermanas que viven en condiciones de penuria. Pienso en los presos que, privados de la libertad, experimentan cada día —además de la dureza de la reclusión— el vacío afectivo, las restricciones impuestas y, en bastantes casos, la falta de respeto. Propongo a los gobiernos del mundo que en el Año del Jubileo se asuman iniciativas que devuelvan la esperanza; formas de amnistía o de condonación de la pena orientadas a ayudar a las personas para que recuperen la confianza en sí mismas y en la sociedad; itinerarios de reinserción en la comunidad a los que corresponda un compromiso concreto en la observancia de las leyes.


  • Noveno día

    San Juan 2,1-11


    En las bodas de Caná.


    El primer milagro no consiste en sanar a un enfermo o resucitar a un muerto. Su primer signo mesiánico es alegrar una fiesta de matrimonio. Transforma 600 litros de agua en vino. Manifiesta así la abundancia de alegría que él trae para el hombre. A su madre la llama con un título inusual “mujer”. También en el Calvario la llamará así. indicando que es la Nueva Eva junto a él, el Nuevo Adán. María ejerce su inmenso poder de intercesión. Por ella, Jesús adelanta su hora. La Virgen nos deja el programa de toda vida cristiana: “Haced lo que él os diga”. En Caná se alumbró la fe de los apóstoles.


    María de Nazaret, intercede hoy por todos los que se han unido en matrimonio. Pídele a tu Hijo que cambie el agua insípida en el vino del amor fuerte y paciente, generoso, fecundo y alegre. Hija de Sión, dile en nombre de toda la Iglesia: “No tienen vino”. Él hará fiel a su Esposa. Amén.


    Peticiones


    Alabemos a Dios Padre todopoderoso, el Creador por quien se vive, y digámosle:


    Señor, por quien vivimos, escucha nuestras plegarias.


    • Bendito seas, Señor del universo, que en tu inmensa piedad nos enviaste a la Madre de tu Hijo, para llamarnos a la fe y hacernos ingresar a tu pueblo santo.
    • Te bendecimos, Señor, porque ocultaste tu mensaje a los sabios y prudentes según el mundo y lo revelaste a los pequeños, a los que son tenidos por insignificantes y despreciables.
    • Concédenos ser, como Alejandro Colindres, embajadores tuyos muy dignos de confianza, que llevemos a todos los hombres y a todas las naciones tu mensaje de amor y de paz.

    “Los jovenes son signo de Esperanza"


    Mensaje del Papa Francisco para el año Santo 2025


    También necesitan signos de esperanza aquellos que en sí mismos la representan: los jóvenes. Ellos, lamentablemente, con frecuencia ven que sus sueños se derrumban. No podemos decepcionarlos; en su entusiasmo se fundamenta el porvenir. Es hermoso verlos liberar energías, por ejemplo cuando se entregan con tesón y se comprometen voluntariamente en las situaciones de catástrofe o de inestabilidad social. Sin embargo, resulta triste ver jóvenes sin esperanza. Por otra parte, cuando el futuro se vuelve incierto e impermeable a los sueños; cuando los estudios no ofrecen oportunidades y la falta de trabajo o de una ocupación suficientemente estable amenazan con destruir los deseos, entonces es inevitable que el presente se viva en la melancolía y el aburrimiento.

Letanias Lauretanas

Reina de todos los Santos,

Reina concebida sin pecado original, Reina elevada al cielo,

Reina del Santísimo Rosario, Reina de la familia,

Reina de la paz,

V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

R/ . perdónanos, Señor.


V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

R/ . escúchanos, Señor.


V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

R/ . ten misericordia de nosotros.


Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos

en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.



V/. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R/ . Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Lleva la novena siempre contigo