Su Excelencia Reverendísima
Monseñor
Ángel Garachana Pérez, CMF
Obispo Emérito de San Pedro Sula

S.E.R. Mons. Ángel Garachana Pérez, CMF, nació el 3 de septiembre de 1944 en Barbadillo de Herreros, Burgos, España. Es miembro de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (Claretianos) y desarrolló gran parte de su ministerio sacerdotal y episcopal en Honduras, país al que llegó en 1972 y al que dedicó buena parte de su vida pastoral.
Realizó sus estudios de Humanidades en los seminarios claretianos de Beire y Castro Urdiales, cursó Filosofía en Santo Domingo de la Calzada y posteriormente realizó estudios teológicos en Roma y Salamanca, obteniendo la Licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1972 y ese mismo año fue destinado a Honduras, donde inició un prolongado servicio pastoral.
Ministerio sacerdotal
Durante sus primeros años de ministerio en Honduras estuvo vinculado a la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de San Pedro Sula. A lo largo de su trayectoria sacerdotal desempeñó diversos servicios pastorales, formativos y de gobierno dentro de la Congregación de los Misioneros Claretianos.
Entre sus responsabilidades se encontraron el acompañamiento del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, la formación de seminaristas claretianos, la enseñanza de Teología y diversos servicios de gobierno dentro de su comunidad religiosa. También ejerció como Superior Provincial de los Misioneros Claretianos de Castilla.
Esta experiencia pastoral y formativa precedió a su llamado al ministerio episcopal y estuvo acompañada por una prolongada presencia en Honduras.
Ministerio episcopal
Obispo de San Pedro Sula
El 11 de noviembre de 1994, el papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de San Pedro Sula.
Recibió la ordenación episcopal el 3 de febrero de 1995, en la Catedral de San Pedro Apóstol de San Pedro Sula. El principal consagrante fue Mons. Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, entonces Arzobispo de Tegucigalpa. Fueron co-consagrantes Mons. Jaime Brufau Maciá, CM, obispo emérito de San Pedro Sula, y Mons. Luis Gutiérrez Martín, CMF.
Durante casi 28 años, Mons. Garachana ejerció el gobierno pastoral de la Diócesis de San Pedro Sula, acompañando el crecimiento y consolidación de esta Iglesia particular.
Durante su episcopado se desarrollaron iniciativas de organización diocesana y participación de los laicos. En el marco del 50.º aniversario de la Diócesis de San Pedro Sula, celebrado en 2013, se impulsó un Sínodo Diocesano, cuyas conclusiones fueron presentadas al obispo en junio de ese año.
Servicio a la Conferencia Episcopal de Honduras
Mons. Garachana también prestó un importante servicio a nivel nacional como miembro de la Conferencia Episcopal de Honduras.
En junio de 2016 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras, sucediendo al Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga. Desde esta responsabilidad ejerció funciones de coordinación y representación del episcopado hondureño.
Su servicio en la Conferencia Episcopal se desarrolló en continuidad con su ministerio como pastor de la Iglesia de San Pedro Sula y con su experiencia de trabajo pastoral y eclesial en Honduras.
Obispo Emérito de San Pedro Sula
El 26 de enero de 2023, el papa Francisco aceptó la renuncia de Mons. Ángel Garachana Pérez al gobierno pastoral de la Diócesis de San Pedro Sula. Ese mismo día, la Santa Sede elevó la diócesis a Iglesia Metropolitana, erigió la Provincia Eclesiástica de San Pedro Sula y nombró a Mons. Michael Lenihan, OFM, como su primer Arzobispo Metropolitano. Desde entonces, Mons. Ángel Garachana ostenta el título de Obispo Emérito de San Pedro Sula.
Después de su renuncia continúa vinculado a la vida de la Iglesia en Honduras y a la comunidad claretiana de San Pedro Sula, manteniendo su presencia pastoral en el país al que llegó como joven sacerdote y donde desarrolló la mayor parte de su ministerio.
Una vida de servicio a la Iglesia en Honduras
La trayectoria de Mons. Ángel Garachana Pérez está estrechamente ligada a la historia reciente de la Iglesia hondureña. Desde su llegada al país en 1972, primero como sacerdote misionero y posteriormente como obispo, dedicó gran parte de su ministerio al acompañamiento pastoral de las comunidades de San Pedro Sula y al servicio de la Iglesia a nivel nacional.
Su episcopado de casi tres décadas estuvo marcado por el acompañamiento de la Diócesis de San Pedro Sula, la promoción de la participación laical y la coordinación de procesos pastorales, mientras que su servicio como presidente de la Conferencia Episcopal representó una etapa significativa de colaboración y representación del episcopado hondureño.

